Soledad en el trópico
Durante muchos años esta silla formó parte de una gran familia. Junto a sus hermanas (todas gemelas) decoró un estiloso comedor en una casa en el centro de Asturias. Poco a poco empezaron a caer todas enfermas: que si la tela rota, que si el respaldo quebrado… solo ella ha resistido al paso del tiempo y este es el resultado.